Mi historia de amor mas hermosa

Llevo mucho tiempo trabajando en mi y en la manera en que me relaciono con las demás personas. Y no es que me cueste relacionarme, sino que a veces me resulta difícil asimilar el que las personas no vean la vida como yo. Es un trabajo arduo y en el camino he aprendido mucho. No es algo que se cambia de la noche a la mañana y a veces me dan las pataletas y quiero meterme por dentro a la gente o tirarle con un zapato, pero luego respiro, comprendo y acepto con amor que cada cabeza es un mundo. Una de esas relaciones ha sido la amistad.

Es una de las relaciones que más valoro porque las amistades las elegimos, por diferentes razones y en diferentes etapas de nuestra vida, y pasan a ser esa familia que elegimos. Algunas empiezan desde la infancia y van creciendo juntas. Otras empiezan con el típico: “tu me caías mal”, y con otras poco a poco nos vamos topando en el transcurso de nuestra vida. La etapa de vida en la que estemos y las circunstancias por las que estés pasando son las que te llevan a conectar con las personas, porque algo en ti las atrae porque algo de ellas te atrae.

Soy una amiga ausente. Y esto le ha costado más a los demás que a mi entenderlo, aun así saben que les amo. Les he ensenado a entender esa parte de mí que no va con el apego, que no va con el too much, que deja en visto porque se me olvido contestar, porque amo las relaciones en libertad de tiempo y espacio. Y que no necesito estar ahí todos los días para estar presente en tu vida. Soy esa amiga que te raspa las cosas en la cara, sin pañitos tibios, sin medias verdades y que nunca va a decirte justo lo que quieres escuchar. Porque la honestidad es uno de los valores que mas atesoro. Pero también soy la amiga que siente tu dolor como suyo, que te escucha tu cantaleta y drama una y otra vez porque a fin de cuentas para eso estamos y nos tenemos.

No tenemos que estar de acuerdo, no tenemos q aceptar la realidad de vida de la otra, solo basta respetarnos y entender que el proceso de cada uno es distinto. Ser tu amiga no me da el derecho a reclamarte o atacarte porque elegiste estar con un señor que puede ser tu abuelo, porque vuelves una y otra vez y perdonas a esa persona con la que ya tienes un vínculo toxico, o criticarte porque luego de un perreo sucio en La Placita (alabadas sean las memorias de esos tiempos de antes, cuando no existía el Covid) te estrujaste con un completo desconocido, no tengo derecho a nada de eso. Mi rol en tu vida es ser y estar. Y amarte incondicionalmente, siempre y cuando no me hagas daño ni me ofendas, no me corresponde juzgar tus decisiones.

Si ya ese amor no parte del respeto y el entendimiento, a veces el espacio y la distancia es la mejor opción. Hay quien está en medio de proceso sque no logramos entender, que tal vez su entorno es de conflicto, que hay cosas que necesitan sanar y que no te corresponde a ti sanarle esas heridas. Procurar no herir, no criticar, no juzgar. Lo que sale de tu boca tiene mucho poder. Todo es frecuencia, energía y vibración. Rodéate de personas que te hablen bonito, las que no aléjalas con amor y con compasión comprendiendo que no todos estamos en la misma vibración, en la misma pagina ni en la misma etapa de la vida. Que puedes amar a alguien y aun así no ser saludable ni lo apropiado estar cerca. A los haters o a los que no están de acuerdo se les envía mucho mucho love, porque ellos están pasando su proceso. Vive desde la gratitud, porque donde hay gratitud hay mucha abundancia de amor y aprendes a disfrutar de los pequeños detalles de la vida y le coges cariño al proceso y aprendes a tener compasión y comprensión por el proceso de los demás.

Los novios, y matrimonios van y vienen, pero las que te aguantaron el pelo para q no cayera al inodoro mientras vomitabas, o te agarraban una mano para que no cayeras sentada en un baño publico serán quienes están ahí para escuchar un voice de 300 minutos con tu cantaleta porque una decisión que tomaste no fue acertada, porque los hijos te tienen harta, porque el trabajo te agobia, porque tienes dolor de regla, porque cogiste tapón, porque el gps te boto y te desvió a una carrera que te llevo a una vaquería, porque tu pareja respira mucho, por si porque no y por si acaso, esas personas son tus amistades. Las reales las que no importa que, están ahí. De todas mis relaciones, la historia de amor más hermosa que he vivido son mis amistades, las que elegí, las que aun con todos mis cambios, mis aciertos y desaciertos estuvieron, están y estarán.