La Relación Mas Estable Del Mundo

soltera

Para algunos, el amor es un sentimiento universal que es eterno y dura para toda la vida, contra viento y marea. Mientras que para otros, el amor dura lo que dura un estornudo. Para mí, el amor tal y como está definido en el diccionario, no existe. Existen las historias amor. Hace unos días tuve una conversación que inició con un: “es que como tú no crees en el amor…” y esta conversación me llevo a analizar muchas cosas y a exponer mi punto de vista sobre este tema que tanto se romantiza.

Sé que más de una debe estar agobiada, porque se acercan las festividades especiales y ahí están ustedes, solos, sin pareja y expuestas a las preguntas de familiares con particular interés en la vida ajena. O bien está sin interés alguno de tenerla o prendiéndole una vela a cada santo para que el amor de su vida les caiga encima como una caca de paloma. Para mí el amor no es más que una idea, concepto, teoría y generalización que nos han ensenado y cuando no lo encontramos o es diferente a lo que idealizábamos que era, nos frustramos.

¿Acaso a los 30 queremos lo mismo que queríamos a los 15? ¡NO! El psicólogo Robert Sternberg, quien ha estudiado el amor en varias de sus facetas, una vez dijo que las personas con las que nos relacionamos en determinado momento representan nuestras necesidades, prioridades, valores o intereses en ese momento o etapa específica. Hay historias de amor que se basan en compromiso porque elegimos y decidimos estar aun en los momentos en los que no nos resulta placentero, pero nos brindan estabilidad en algunos aspectos. Resulta muy típico de estas relaciones que uno o ambos busquen satisfacer la necesidad de cubrir otros aspectos de igual o mayor importancia como los que mencionarè a continuación. Hay historias que se basan en intimidad y dentro de estas existe una gran complicidad, respeto, solidaridad, y hay disfrute pleno de estar en compañía de esta persona. Este tipo de relación suele durar bastante, tanto que pudiesen rehacer su vida nuevamente con alguien y aún ese sentimiento pudiera seguir vivo. Cuando he dicho que solo me he enamorado una vez en la vida, a esto es a lo que me refiero. Es mi modelo estándar, pero ese no es el tema de este blog. Hay relaciones que se basan puramente en la pasión y en estas hay deseo, erotismo, sensualidad. Y hay brazos a los que volveremos una y otra vez. Así que hay muchos tipos de amor, no hay necesidad de generalizar el amor o de asignarle un nombre. Más claro no lo pudo haber escrito Kany Garcia en su canción Bailemos un Blues cuando dice “Pendejas etiquetas para el amor y el sexo”.

La sociedad está diseñada para que las personas vivan y mueran en pareja. Así que resulta normal que nos veamos ensimismadas en relaciones que no necesariamente nos llenan, o queremos estar, que nos destruyen, que nos rompen, que nos matan lentamente solo porque alguna vez hicimos un compromiso en un tribunal o en un altar. El peso de los valores y creencias que fueron inculcados o impuestos desde que aun empezábamos a formarnos actúa como esa voz en el subconsciente que nos dicta que hacer. Las creencias religiosas nos han llevado a tener un estándar del amor demasiado elevado y, o los cumplimos por temor a ser juzgados por Dios, o por la sociedad, no necesariamente porque seamos plenamente felices cumpliendo a cabalidad con ese ‘contrato’. Un compromiso no se puede basar en el miedo. Las bodas siempre me han emocionado, pero cuando en la ceremonia religiosa escucho lo siguiente, no dejo de incomodarme y no dudo que vire los ojos hacia atrás inevitablemente: “El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.” (Corintios 13:7) O sea que debemos soportar y dejar pasar por alto cualquier situación que surja dentro de una relación porque así lo dice la biblia. Nos inculcan el perdón y nos hacen dar el beneficio de la rehabilitación aun para los abusadores. ¿Cuándo van a entender que esos no merecen ni una oportunidad? El que es abusador lo será siempre, y dentro de una relación cuando el respeto y la dignidad se pierden, ¿alguien me puede decir que queda? Esos que te dicen que hay que saber perdonar, que todos merecemos una segunda oportunidad, que el matrimonio es para toda la vida ¿van a vivir contigo respirando el mismo aire del abusador, tienen en su mente las veces que te golpeó, que te insultó, que te humilló? El perdón es sanador y es un paso importante para seguir en la vida y no sentirnos atascados en rencores. Pero perdonar no significa tener que aceptar. No todos los casos son de maltrato, pero donde no hay compromiso, no hay complicidad, ni comunicación, ¿vale la pena esperar? La vida es solo una y se nos va esperando. Las relaciones son un bien adquirido: ¿cuánto estamos dispuestas a pagar? Con esto no quiero decir que hay que salir corriendo de todas las relaciones y andar brincando de relación en relación, porque hay situaciones que requieren diálogo, comunicación y COMPROMISO de ambas partes para seguir manteniendo vivas y vigentes esas cláusulas que estipularon al momento de aceptar estar juntos. Pero la palabra clave aquí es AMBAS. Fuimos criadas con la idea de que somos responsables de moldear, cambiar y transformar a nuestras parejas y eso NO ES CORRECTO. ¿Queremos una pareja o una carga?

Muchos lo verán como egoísmo, yo lo veo como amor propio. Tenemos que comprender que hacer las paces con las creencias inculcadas por nuestra cultura es un paso sumamente importante para definirnos como personas estables emocionalmente. Cuando decidimos terminar una relación es bien importante reconocer y entender el proceso en el que estas en ese momento, porque esa persona representó tu proceso en ese momento o tú fuiste el proceso de esa persona. Ya lo dijo el maestro Sabina: “Todos, alguna vez, fuimos amores pasajeros de trenes que no iban a ningún lado.” Debes aprender a enamorarte de ti misma primero y desarrollar el cuero duro para enfrentarte a este nuevo concepto de soltería que es tan mal visto por la sociedad. Pareciera que estar soltera es como una enfermedad terminal que te han diagnosticado. Te miran con pena o desaprobación porque creen que es sinónimo de fracaso. Los más osados se atreverán a decirte “hay bendito, pero tan jovencita, y ¿no te da tristeza estar sola? Otros te enumeran o te señalan las razones por las cuales tus relaciones no funcionan o porque llevas tanto tiempo soltera:

    • ególatra
    • exigente
    • no sabes lo que quieres
    • no estas lista
    • tienes miedo
    • demasiado independiente
    • proyectas demasiada seguridad
    • mandona
    • muy fuerte
    • hablas de sexo libremente
    • exitosa
    • malhablada
    • no eres femenina
    • inteligente
    • intensa
    • edad

Es una decisión de valientes y no todos están dispuestos a dar ese paso y enfrentarse a esa nueva vida, con sus ventajas y sus desventajas. Pero puedo decir que ES LO MEJOR DE LA VIDA. Es el momento idóneo para aprovechar el tiempo para ti, hacer las paces con la soledad, aprender cosas nuevas, dedicarte tiempo, mimarte. Tu meta ahora debe ser evitar tomar la mala decisión de escoger una pareja por las razones incorrectas. Cuando encuentras ese espacio en el que te sientes a gusto con tu propia compañía, te vuelves sumamente selectiva a la hora de compartir tu tiempo, tu espacio o respirar el mismo aire que otra persona. Mis amigas saben muy bien que tan seria es esta parte de compartir el mismo aire que respiro. Hace un tiempo, alguien que lleva un matrimonio del que se pasa quejándose la mayor parte del tiempo me dijo que ya había pasado tiempo suficiente como para que buscara una estabilidad en mi vida. Por un momento pensé reírme y no contestar, pero como sabía que me quedaría con esa carga de lo que pude haber dicho y no lo dije, pues le conteste mirándole fijamente: “la relación que tengo conmigo en este momento me brinda estabilidad económica y sentimental, el amor, la independencia, la seguridad, la plenitud y muchas cosas. Las manifestaciones de amor, afecto e incluso el sexo, las recibo y prefiero las que son genuinas y espontáneas y no las que son por cumplir con la cuota del mes (o del trimestre). Ahora dime tu, si todo esto se encontrara solamente dentro de un matrimonio, ¿vivirías quejándote de tu marido?

Todas las mujeres estamos bien, las solteras, las casadas y las que van de un lado al otro sin mayor preocupación. No es una guerra de estados civiles, pues la felicidad no es absoluta. A fin de cuentas, las que somos madres tenemos una responsabilidad inmensa en nuestras manos y es enseñarles a nuestros hijos que a veces está bien decir que no, basta y adiós. Que el amor propio va primero, porque si no eres capaz de amarte a ti mismo vas a dar un amor defectuoso a los demás. Que la confianza, el respeto, el entendimiento y la armonía son claves en un hogar. Que las responsabilidades de crianza, tareas domésticas y demás, son compartidas. Y que donde las lágrimas son más que las risas, no hay que demorar tanto, porque de esta vida nadie va a salir vivo y solo nos queda vivir a plenitud lo que ahora tenemos. El reto está en encontrar la persona que cambie tu vida, no tu estado civil. Que sea esa persona con la que no puedes evitar ser cursi en ocasiones y que no te canses de decirle: “Hoy te elijo a ti para estar en mi vida. Te elijo cada día consciente y libremente” (Enrique Bunbury). Ya sea que lo elijas para toda la vida, por corto tiempo o de a ratitos…

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s