Huimos de Tí

Dicen por ahí, que en la viña del Señor hay de todo. En cuestiones del corazón y de atracciones físicas, las cosas tienden a complicarse. Cabe destacar que, en ocasiones, el destino está escrito. Hay una queja global relacionada a que las mujeres somos unas criaturas complejas y difíciles de entender. Yo creo que eso proviene de hombres que no han conocido a una mujer realmente y crean una imagen irreal de quien que es ella y, basándose en esa imagen, intentan interaccionar con ella. Otros, no se han evaluado en sus áreas de oportunidad y fracasan en sus miles de intentos de acercamiento. Antes de pasar juicio sobre los demás, es importantísimo, evaluarnos nosotros mismos y reconocer las áreas de oportunidad que tenemos para trabajar con ellas y mejorarlas. De eso se trata la vida, de un mejoramiento continuo de nuestro ser y de la manera en cómo nos desenvolvemos con los demás.

Esa falta de interés de algunos hombres por mejorar los convierte en unos NO rotundo. Por eso, me di a la tarea de preguntar a otras chicas, qué cosas que detestan en un hombre. Las opiniones vertidas a continuación no necesariamente expresan mi sentir… (Escribo este ‘disclaimer’ aunque muchos sepan que estoy mintiendo) Y estas fueron algunas de las respuestas:

1. Harrisito – Las chicas los reconocemos porque el tema principal de cada conversación con este tipo de hombre es sobre el dinero que gasta o invierte en sus cosas o lo que invirtió en relaciones pasadas. Tiene una necesidad constante de alardear de cosas materiales. ¡Sabemos lo tuyo! No tienes más ningún encanto que no sea ese, mientras no incluyas otro tema de conversación, aspira a mujeres que solo se interesen en ti por el beneficio monetario que puedan obtener, mejor conocidas como ‘chapiadoras’ o ‘gold diggers’. Las mujeres preparadas, inteligentes y con aspiraciones reales en la vida, no los queremos de pretendientes. ¡Trabaje por lo suyo, siéntase orgulloso, pero no alardee! ¡No sea come eme!

2. Joito – Se acerca a ti con la seguridad que le dan las 12 mujeres que están babeadas por él. Y sí, la realidad es que puedes estar de lo más lindo y todo, pero cuando entablas conversación, ¡Puf! esa lindura se te esfuma. ¡No, nene, no! No le creas al espejo, ni a tu mamá, ni a tus tías, ni a tu abuela, ni a tus primas que eres irresistible. No nos interesa que en todas tus fotos estés sin camisa ni cuantas horas le metes al ‘gym’. Ser lindo no te hace buen partido, aunque es un ‘plus’ no es un ‘must’. ¿Sabías que nos incomoda que nos mires con hambre? No necesitamos saber que tan fuerte estas, ni que tanto ‘cardio’ haces. No seas tan evidente en tus intenciones. Piensa que, a veces, el que más nos gusta y el que nos enamora, no tiene sus abdominales cortados ni se cree el papito chulo del momento, sino que es alguien con quien se puede tener una conversación inteligente. ¡Lleva tu media neurona al ‘gym’!

3. Javito – A primera vista, suele ser todo un caballero, galante, atento, encantador. La realidad es que impresiona y nos deslumbra. Llega un momento en el que esos “pero que bella tu eres”, “Ave María nena pero que linda tu eres”, “muahh” (de la nada, conversando y no es un beso que te dan, sino un beso que te dicen) nos agobian y nos espantan. Y no es que a las mujeres no nos guste que nos digan cosas lindas, PERO NO CADA DOS MINUTOS, eso es  ‘too much’. ¡No sea empalagoso!

4. Junito – Este caballerito es una joya. Puede ser un ‘ex’, o simplemente alguien con quien tuviste ‘alguito’ en el pasado. Terminaron de manera cordial, sin ninguna complicación, todo ‘peace and love’, y luego de un tiempo reaparece. Empieza a buscarte la vuelta con la certeza de que como ya en el pasado tuvieron algo, pues tú te quedaste con ganas de algo más. Tu sabes, por ese dicho que dice: “donde hubo fuego, cenizas quedan”. ¡Mire señor, ya eso pasó, supérelo! Le rechazan un acercamiento, no siga intentándolo. Nunca más lo buscaron, ¿qué le hace pensar que uno lo extraña? Si una mujer está interesada en usted, se dará cuenta cuando se le acerque. No creas que porque te saluden por cortesía significa algo más, no te confundas. ¡Bendito sea Dios, está molestando más que un mosquito en la oscuridad! 

5. Manolito– Este ser abunda en las redes sociales. Te escribe por ‘inbox’, ‘DM’ o ‘Messenger’: “Hey, todo bien?”. Lo dejamos en visto. Al rato: “¿Te acuerdas de mí?”. Lo dejamos en visto. Al otro día: “Que tengas un lindo día.” Y lo volvemos a dejar en visto. ¡Mire ser viviente! Si no le contestan a la primera, ¿qué le hace pensar que le van a contestar a la segunda o a la tercera? La que quiere hablarle o a la que le agrada que le escriban, le contesta a la primera. ¡No sea hostiguín!

6. Joselito – Ok, aquí incluiremos a manganzones que tienen más de 25 años y aún viven con sus padres. Señorito, si sabemos que vives con tus padres, nos entra una intranquilidad preguntándonos si usted pidió permiso o no para llegar temprano. Y mire, no sea charlatán, no quiera tener “nada” con nadie, si no tiene ni para donde llevarla. ¿O acaso va a llevarse a una jeva para su camita ‘twin’ en el cuarto del lado de sus padres? Independícese, demuestre que ya es un adulto con responsabilidades, y luego aspire a que alguien lo tome en cuenta. ¡No sea charlatán!

7. Juanito– A este lo conocemos, nos cae bien, y al cabo de un tiempo, nos damos cuenta de que todo ‘cool’, pero hasta ahí. Tenemos bien claro que jamás en la vida tendríamos algo contigo, es más hasta preferiríamos una vida en castidad antes de estar con usted. Las mujeres somos directas, y las cosas se las decimos en su cara, para que no haya malos entendidos y así evitarnos el malhumor que nos provoca fingir emoción hacia algún gesto de interés de su parte. Si ya le dijimos: “Encantada, mucho gusto, pero gracias, no, gracias”, dése la vuelta y siga caminando. No insista, con eso solo logra disgustarnos. ¿Sabe qué? Cuando usted sigue insistiendo, aunque le digan que no varias veces, las mujeres compartimos los ‘screenshots’ del ridículo que usted hace. ¿No me cree? Pregúntele a alguna amiga si en sus chat no corren ‘screenshots’ de conversaciones, se sorprenderá y se abochornará. Algunos son más extremos, hasta se convertirse en ‘psychos”, y mientras no corramos peligro, ni causen otros problemas, ¡que mucho nos burlamos de ustedes! ¡Retírese con dignidad!

8. Miguelito– Estamos en otra época, a las mujeres nos gusta invitar la cuenta al igual que a usted. ¿Cuál es el problema con eso? Pero nos topamos con este ser, que se niega a aceptar que una mujer pague la cuenta. Revisa ese recibo por largos minutos y al par de minutos expresa varios comentarios sobre lo caro que estaba esto o aquello. Sabemos que el país está en un mal momento, y que debemos siempre revisar nuestras finanzas, pero si usted quiso hacerse el machista, aguántese y no diga nada. Es de mal gusto. Y si va a tener algún detalle, por favor, no compre una rosa con peluche del semáforo más cercano, por si no lo sabía, no huelen ricas, y aunque les decimos: “¡Aww, gracias que detalle tan lindo! Por dentro estamos esperando que dé la vuelta, para tirarlas en el zafacón de fuera de la casa, no vaya a ser que luego la casa apeste a camión estacionado con el motor encendido. ¡Deje de caminar con los codos!

9. Cheito – La mayoría de las mujeres tenemos un instinto maternal oculto. Eso no significa que todas quieran ser madres, pero tendemos a cuidar a nuestros amigos. Nos preocupamos mucho por ellos y cada vez que nos piden ayuda ahí estamos incondicionales. Esto lo hacemos porque es lo que sentimos hacer. Pero viene este hijo de su buena madre, y utiliza esa debilidad tuya, para acercarse y buscarte solo cuando necesita de ti. A pedirte un favor, un consejo, dinero, o hasta otras ‘cositas’. El problema no es el favor, porque la amistad es para ayudarse en buenas y malas, pero no es para aparecer sólo cuando necesitan. Mire no sea charlatán e interesado, diga las cosas de frente y no ande con rodeo. Si lo que busca es algo específico, dígalo. Agradezca que le tenemos cariño y que no lo tiramos al medio para que se abochorne. ¡Carifresco!

Podría mencionar muchos más, como los que alardean de buen sexo, los que no saben dar ni un beso, los que huelen mal, los que en ciertos actos respiran mas profundo que en las películas, los que dicen que leen y lo mas culto que han leído es una columna de Jay Fonseca, los cafres que te dicen piropos que dan ganas de vomitar y miles más; pero estos son los tipos de hombres más comunes que detestamos las mujeres. Bastante tenemos con lidiar en un mundo tan superficial como lo es la moda, el maquillaje, las revistas, las modelos, para encima tener que bregar con hombres superficiales. Tómese el tiempo de conocernos, de dialogar (si es que tiene algo en el 

cerebro). La realidad es que cuando nos enamoramos, a veces, es de alguien como cualquiera de los que mencioné, o tiene algo de cada uno de ellos, pero así lo queremos. Le dedicamos el coro de una canción de Raquel Sofía que dice: “Yo te amo Idiota, te amo aunque no debería. Yo te amo idiota, te amo todavía.” Porque a fin de cuentas, cuando escogemos a alguno de ustedes, lo hacemos convencidas de que usted es el indicado aunque sea un idiota, pero la simpleza del amor que hay dentro de nuestro corazón nos hizo escogerlo. 

PD. Chicos, no se pongan changuitos y cooperen. La bola está en su cancha, aún tienen break de cautivarnos (menos los que escuchan ‘trap’, esos no tienen break).