Enamórate de Quien Quieras y sé Feliz

enamorate

Las ideas para escribir las obtengo de las conversaciones que a menudo sostengo con las personas que me rodean. A veces, por el ajetreo diario entre la rutina de trabajo, el hogar, los hijos, la pareja, o por distintas razones, hablamos con las personas, pero no las escuchamos. Me he propuesto  escuchar detenidamente a cada persona, sin juzgar  sus decisiones y solo dar mi opinión si así solicitan. Quien me conoce sabe que para mí eso es algo bien difícil, porque suelo ser muy espontánea y explosiva, y a veces (gran parte del tiempo) la lengua me domina. Y es que crecimos en un país en donde gran parte de nuestra crianza se formó tomando en cuenta la opinión de los demás.  Forjamos y modificamos nuestra conducta teniendo como base frases tales como “pórtate bien que la gente va a pensar que tú te portas súper mal” o “porque no coges el ejemplo de fulanito que le dicen algo y el obedece”. Esas frases, aunque efectivas en la modificación de nuestro mal comportamiento, que a veces eran boberías tan sencillas como sacar todas las cosas de un tablillero de una sala para uno meterse ahí, marcaron nuestro subconsciente. Esto se refleja en la  manera de tomar decisiones y nos lleva a preguntarnos si lo que estamos haciendo es correcto o no es correcto ante los ojos de los demás. Muchos diremos: “a mí no me importa lo que diga la gente, yo no vivo con la gente”, pero en momentos de soledad, cuando nadie nos ve, cuando nos enfrentamos al miedo de tomar una decisión importante,  ¿es eso cierto?

A este complejo del ‘qué dirán’ no le damos mucha importancia, hasta que empezamos a expresar nuestros gustos o nuestras preferencias. Por ejemplo,  nadie se va a atrever a decir que le gusta escuchar las canciones del muchachito este que en estas semanas le dieron varias portadas, Anuel, porque vas a ser marcado como cafre. Al que tiene un punto de vista a favor del consumo de marihuana se le hace difícil defenderlo en una sociedad donde te van a clasificar como “yerbero o yerbera” por pensar que, a diferencia del consumo de muchas otras drogas, la marihuana tiene muchísimos efecto favorables en algunas personas.

¿Qué sucede cuando nos enamoramos y lo que debe ser tan sencillo como disfrutar a plenitud de la simpleza del amor, que se basa en los sentimientos más hermosos y  puros que podamos tener a cualquier edad, se convierte en un factor estresante en nuestras vidas por aquello del que dirán? Eso último de “hermosos y puros” no aplica en relaciones como las de Jovani Vazquez e Indy Flow, esas relaciones así NO. Y de repente, un día de suerte, nos topamos de frente con esta persona y nos enamoramos.  Nos damos cuenta cuando ya no hay vuelta atrás, cuando te descubres absorto en tus pensamientos hacia esa persona, cuando tu mayor enemigo es el tiempo separados, en fin, cuando estas en un estado de ‘estupidez terminal’. Y nos sentimos en las nubes y queremos gritar a los cuatro vientos cuan enamorados estamos, porque como decía Raphael en su canción, “estar enamorado es vivir con el corazón desnudo”. Así que andamos por ahí con ojos que gritan ¡ESTOY BIEN ENCHULAO COÑO!

Ahora bien, ¿qué pasa cuando el qué dirán no nos deja decir lo que nuestra alma grita? ¿Qué sucede cuando sabemos de antemano que esa relación no va a ser bien vista?

  • El clavo que saca a otro clavo – Es muy corto el tiempo que llevas separada de tu anterior pareja, pero de repente comienzas a sentir muchas cosas por esta persona. Y lo escondes por temor a que te juzguen y comiencen a decirte: “date tu tiempo”, “no uses a una persona para olvidar a otra”.
  • “Quien creían que era mi amigo o mi amiga…” – Este quizá es el ejemplo más complicado de todos, porque ¿cómo decirle al mundo que siendo mujer te enamoraste de una mujer o siendo hombre te enamoraste de hombre? La mentalidad de nuestra sociedad gracias a Dios ha ido cambiando, pero para las personas que viven esta realidad sigue siendo igual de complicado que siempre.  Y es que como sociedad tenemos doble opinión para lo que nos conviene. Si artistas como Ricky Martin o Kany García lo dicen abiertamente, decimos: ¡que valiente es! Pero si nos toca de cerca, se nos cae el mundo.  ¿Cuál es el maldito problema en poder entender que alguien se enamorar de alguien de su mismo sexo? Eso sucede de la misma manera que cualquier persona se enamora y porque seguimos como sociedad obligando a estas personas a callar y a ocultar lo que son.
  • La persona casada – Conoces a esta persona y sabes que está casada, aunque sientes atracción hacia él o ella, lo callas, porque conoces su estatus. Poco a poco, comienzan a compartir más y te das cuenta que tienen muchas cosas en común y de repente te das cuenta que estás enamorado o enamorada. Quien se adentra en una relación con una persona casada, tiene bien claro cuál es su papel en la vida de esa persona. Sabe que básicamente el interés de esa persona en ti es estrictamente sexual o a veces (muy poquitas veces) una buena compañía. Aun así se enamora, y sigue teniendo clara que siempre será #2, que la persona no va  dejar a su pareja. Si se atreve a contarlo, utiliza frases como esta casado o casada, pero es que esta en planes de separación y todos sabemos que significa eso. Pero muy pocas personas lo dicen y aunque se enamoran profundamente viven a escondidas porque difícilmente alguien va a compartir su felicidad.

El novio de la mejor amiga, el primo, el paciente que se enamora de su médico, el padre de una amiga, etc., miles y miles de relaciones que son mal vistas. No se elige el momento para enamorarse, llega cuando uno menos lo espera. Y la realidad es que nadie tiene derecho a juzgar, nadie tiene derecho a condenar. ¿Es tan complicado ver a las personas felices? ¿Por qué en vez de criticar no nos alegramos por la persona si se le ve radiante de felicidad? Me pregunto a diario quienes somos para sentirnos en la libertad de decirle a alguien de quien debe o no enamorarse. Cada quien tiene derecho a ser feliz como decida serlo. Si la persona se dejó ayer y hoy ya siente que se enamoró de alguien más, déjelo ser feliz. Si se enamoró de alguien de su mismo sexo, déjelo ser feliz, o es que acaso es mejor que oculte sus verdaderos sentimientos y viva una vida ocultando y fingiendo ser una persona que no es. Si se enamoró de alguien que es casado, ese es asunto de la persona, no nuestro.  Me encantan las personas que se enamoran sin prejuicios, sin importarles el mundo, son personas felices y nos contagian con su alegría. La vida se basa no en los momentos vividos y en los momentos que nos dejan sin aliento, que nos dejan en las nubes. Intentemos hoy aprender a ser felices por quienes están felices, sin importarnos quien o que le hace feliz. Enamorémonos realmente, porque esas son los recuerdos que siempre vamos a guardar en lo más profundo de nuestros corazones. Enamórate de quien quieras, de un flaco, gordito, pelú, calvo, por internet, al otro día, de alguien de tu mismo sexo, de alguien casado, de alguien con un diente de oro, de alguien ‘mellao’, pero enamórate de verdad y si te hace feliz: ¡QUE EXPLOTE EL MUNDO!